sábado, 13 de abril de 2013

Iglesia Ortodoxa Griego-Católica Ucraniana

A sacerdotes y creyentes de todas las diócesis católicas

Pueblo mío: ¡Salid de Babilonia! (Ap 18, 4)





Algunas personas predicen que la existencia del Patriarcado católico bizantino se convierte hoy en día en un modelo de la descentralización de la Iglesia Católica. Hablan de la formación de patriarcados católicos semejantes a los de la Iglesia ortodoxa: el Patriarcado búlgaro, el Patriarcado serbio, el Patriarcado rumano, el Patriarcado de Constantinopla, el Patriarcado de Jerusalén… En esta situación de emergencia, virtualmente toda nación puede establecer su propio patriarcado y separarse de la centralización del Vaticano apóstata. El Vaticano ha cesado de cumplir su tarea de proteger la pureza de la fe y de la moral. Incluso conduce a las naciones católicas individuales al suicidio físico a través de las herejías contemporáneas y el espíritu del neopaganismo. La globalización de la ideología de género homosexual promovida por el tratado de Lisboa destruye todos los valores morales y al cristianismo. El actual sistema de justicia juvenil impone la más cruel tiranía sobre los niños mediante la desmoralización y la satanización. Estos son crímenes contra la humanidad. La homosexualidad y la justicia juvenil conducen al autogenocidio de Europa y de las naciones cristianas. La jerarquía apóstata crea las condiciones favorables para estos crímenes y los aprueba de facto por su silencio y sus frases evasivas.
Por todo esto el 5 de abril de 2011 se conformó el Patriarcado católico bizantino. Su principal objetivo es proteger la doctrina ortodoxa contra las herejías y el sincretismo contemporáneos. El Patriarcado anunció su conformación al papa. Sin embargo, el 1 de mayo del 2011 el papa beatificó a Juan Pablo II, por lo cual confirmó oficialmente —“ex cathedra”— el sincretismo herético en relación con el espíritu de Asís. Así atrajo sobre sí una maldición —anatema— (Gal 1, 8-9). Ese mismo día el Patriarcado católico bizantino se separó del Vaticano apóstata. El mismo día el Patriarcado publicó también un anatema sobre Benedicto XVI. A menos que el Vaticano apóstata se separe él mismo de las herejías y del espíritu de Asís, las naciones católicas individuales deben separarse de él. Este paso histórico es necesario para la preservación de la fe salvadora y de la tradición católica ortodoxa. Hoy, la descentralización es consecuencia necesaria de la apostasía del Vaticano.
El Patriarcado católico bizantino apela por medio de la presente al Vaticano a seguir pasos concretos de arrepentimiento. Debe cancelar la beatificación de Juan Pablo II y condenar las herejías de la teología histórico-crítica y el sincretismo de Asís. Si el Vaticano no toma estas medidas elementales para la Pascua (31 de marzo), no solo Benedicto XVI sino también Francisco continuará bajo el anatema —maldición— de Dios según Gal 1, 8 – 9.
Que cada nación, pues, encuentre un grupo de sacerdotes y fieles valientes que, para la preservación de la fe salvadora, haga un llamado público al obispo local para que se separe del Vaticano apóstata y al mismo tiempo renuncie a las herejías contemporáneas y al espíritu de Asís (ver la fórmula de la confesión). Permítanle esperar siete días. Si el obispo conserva un silencio hipócrita, entonces, según Gal 1, 8 – 9, él permanece bajo el anatema de Dios. Si los fieles y los sacerdotes quieren salvarse, deben separarse de él como de un hereje y de un apóstata. La caída jerarquía vaticana, con sus dicasterios y sus obispos apóstatas, no dirigen ya al mundo católico en pos de Cristo sino del anticristo, no en el camino al cielo sino en el amplio que conduce al infierno.
Las excomuniones decretadas por los apóstatas son inválidas y su solo propósito amedrentar a las personas no informadas.
El Apóstol Pedro urgía a los fieles el día de Pentecostés: “¡Sálvense de esta generación perversa!” (Hechos 2, 40). Eso significa: “de la jerarquía que crucificó a Cristo y lo crucifica hoy”.
El profeta llama: “¡Salid de Babilonia, vosotros, pueblo de Dios!

+ Elijah
Patriarca del Patriarcado Católico Bizantino

+ Methodius OSBMr                 + Timothy OSBMr
Obispos secretarios

Liev (Ucrania), 21 de marzo de 2013
Copias a:

Secretaría de Estado del Vaticano
Conferencias Episcopales de los Estados individuales
Presidentes de las naciones
Medios de comunicación


Fórmula de la confesión de fe:
1) ¿Cree que el Señor Jesucristo murió en la cruz por nosotros, lo que significa incluso por usted y sus pecados? ¿Cree que al tercer día resucitó histórica y realmente?
Respuesta: Sí, creo.
2) ¿Creo que solo hay salvación en Jesucristo?
Respuesta: Sí, creo.
3) ¿Renuncia a la teología histórica-crítica y al espíritu de ateísmo que está tras ella?
Respuesta: Sí, renuncio.
4) ¿Renuncia al espíritu de Nostra aetate y también al así llamado espíritu de Asís (el espíritu del Anticristo)?
Respuesta: Sí, renuncio.
5) ¿Renuncia al espíritu de la ideología de género y a la justicia juvenil relaciona con ella?
Respuesta: Sí, renuncio.
¿Considera pecaminosa la visión homosexual y como abominación y pecado mortal la actividad homosexual?
Respuesta: Sí, así las considero.
6) ¿Renuncia a Satanás y a los demonios, especialmente a aquellos que trabajan hoy a través de medios encubiertos como la magia, la adivinación y el espiritualismo (la homeopatía, la acupuntura, la hipnosis, la adivinación por péndulo…), y al espíritu de la Nueva Era?
Respuesta: Sí, renuncio.
7) ¿Renuncia al espíritu relacionado con los masones, el club Rotario, el Club de Leones y cualquier forma de cooperación con ellos?
Respuesta: Sí, renuncio.

Firma _____________________ Fecha ______________ 2013 A.D.

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